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martes, 12 de febrero de 2013




























GARRY WINOGRAND
Nacido en el Bronx neoyorkino, fue un fotógrafo polémico durante toda su carrera y, sin duda, uno de los estandartes de la fotografía callejera, a la que ayudó a popularizar. Ya en los años sesenta su obra fue expuesta en el Moma de Nueva York. Un artista influenciado por Walkers Evans y Robert Frank, además de Henri Cartier-Bresson, aunque su estilo es bien diferente. Sabía anticiparse y era muy rápido para capturar las escenas, huyendo de la estética, prevalecía su habilidad. Usaba una Leica y un gran angular y disparaba a gran velocidad, con encuadres atípicos. Además, tras su fallecimiento dejó más de 300.000 imágenes que no terminó de revelar. Imágenes profundas, a veces irónicas pero siempre trascendentes, cuyo resultado es un verdadero ejemplo de fotografía sociológica.