sábado, 26 de enero de 2013
























IMOGEN CUNNINGHAM


Imogen Cunningham pertenece por derecho propio a la historia de la fotografía.
Su dilatada actividad a lo largo del siglo XX unida a su talento y longevidad la sitúan como uno de los pilares fundamentales de este arte.

Nacida en Portland (EE.UU.), el 12 de Abril de 1883, se acercó al mundo de la imagen al contemplar una fotografía de G. Kasebier cuando contaba 20 años y se encontraba cursando su carrera universitaria de química.

Compró una cámara que venía acompañada de un curso por correspondencia y empezó a practicar en el campus de la Universidad, donde se retrato a sí misma desnuda sobre la hierba.
Atraída profundamente por la fotografía, comenzó a colaborar en el estudio de Edward S. Curtis entre los años 1907 y 1909.
Dejó este estudio al serle concedida una beca para estudiar en Dresde, en la escuela técnica Hochschule, famosa por su alto conocimiento desarrollado en el departamento de química fotográfica.

De vuelta a los EE.UU. en 1910, estableció su propio estudio, donde combinada interiores y exteriores con una creatividad en retratos.
Unas fotografías de desnudo tomadas a su marido levantaron una gran polémica debido al puritanismo de la época, lo que hizo que Imogen guardara los negativos durante 55 años.

Retirada unos años, debido a sus quehaceres familiares, de su labor profesional, coleccionó una serie de retratos familiares entrañables.
De vuelta a la actividad en 1920, focalizó su atención en las formas de plantas y flores, así como de estructuras industriales y formas arquitectónicas, consiguiendo imágenes de gran plasticidad y belleza.
Solía emplear negativos de 20x25 cms.

A finales de los años veinte, Imogen era un hito en la fotografía más avanzada y experimental de la época en la costa oeste donde residía.
Miembro fundador del famoso Grupo F/64, colaboró con revistas como Vanity Fair y estuvo en contacto con el cine en Hollywood efectuando numeroso retratos de los actores de la época.
En Nueva York coincidió con Alfred Stieglitz, y elaboró lo que ella llamó "fotografías robadas" del ambiente de Manhattan.

En 1956, ya con 73 años de edad, se organizó una exposición suya en Nueva York que le rejuveneció, viviendo nuevos tiempos de reconocimiento y revalorización.
Viajó nuevamente a Europa coincidiendo y retratando a fotógrafos como August Sander o Man Ray.

Cuando ya era octogenaria, Imogen comenzó a preocuparse por la organización y destino de su ingente archivo de negativos y documentación fotográfica.
Aparecieron entonces los negativos de las fotografías de desnudo que realizó a su marido.

Creó un sello chino para firmar sus fotografías con tres sílabas I-MO-GEN que se traducen por IDEAS-SIN-FIN.

La vida de una mujer llena de energía y cuya creatividad fotográfica no tuvo límites acabó en Junio de 1976.
Comentario: Ángel Luis Domínguez


















ROBERT FRANK

Robert Frank nació en Zurich en 1924.
Su infancia y adolescencia las vivió en su país natal.

Es allí donde comienza su aprendizaje con fotógrafos como Hermann Segsser, Michael Wolgensinger o Victor Baverat.
También hace sus primeras incursiones en el cine realizando la foto fija de un par de películas de Leopold Lindtberg y Sigrit Steinert.

Pronto Suiza se convierte en un lugar demasiado provinciano y estrecho para el joven Frank.

Esto tiene un claro correlato en sus primeras fotografías: algunas rayan en el más puro (y aborrecible) costumbrismo.
Nieve, vacas, suizos y pocos más eran los elementos que aportaba ese contexto a la elaboración visual del Frank de antes de 1947.

Es entonces cuando decide "huir" de Suiza y zarpa con rumbo al puerto de Nueva York.
Las fotos de sus primeros años americanos denotan la sorpresa por la gran urbe y su variedad de estímulos visuales, comparada sobre todo con la de los monótonos montes suizos, que es captada con una estética aun bastante diferente a la The Americans, pero que la preludia.

Por unos meses trabajó en Harper's Bazaar.

También en 1947 conoce a Louis Faurer, fotógrafo cuyo trabajo afectó a Frank.

A partir del año siguiente, viaja por Perú, Bolivia, España y Francia, utilizando ya una cámara Leica.

En 1950 regresa a Nueva York y participa en 51 American Photographers, exposición del MOMA organizada por Steichen.

En los años 1953 y 1954 conoce a dos personas de gran importancia en su carrera.
Fueron, respectivamente, Walker Evans y el poeta Allen Ginsberg.
El primero se convirtió en un referente en la obra fotográfica de Frank.
El segundo fue su puerta de entrada en la beat generation, una de las claves para entender su siguiente proyecto: durante 1955 y 1956 recorrerá, tomando fotografías, los Estados Unidos con el soporte económico de una beca de la John Simon Guggenheim Foundation.

El duro trabajo de esa época gestará uno de los libros más influyentes de la fotografía del siglo pasado: The Americans (ver comentario en este número).

El mismo año de publicación del libro, 1958, Frank realiza una serie de fotografías de neoyorquinos tomadas desde un autobús en su recorrido por la calle 42.
Sobre ellas dice: "When I selected the pictures and put them together I knew and I felt that I had come to the end of a chapter".

El nuevo capítulo en la obra y vida de Robert Frank es el que va a ocupar el cine.
Su primera película fue Pull my Daisy, de 1959.

La fotografía queda abandonada desde 1960 hasta 1972 y desde entonces se convierte en una forma de expresión ligada a un mundo más privado y emocional.
La muerte de su hija Andrea en 1974 es vivida por Frank como un acicate en esa nueva dirección de su obra.
Ya en 1972 había publicado un libro que va a suponer un viraje hacia la intimidad de su vida cotidiana.
Se trata de The Lines of My Hand, un catálogo de fotografías autobiográficas.

Se suceden desde entonces proyectos cinematográficos ( The Sin of Jesus, 1961; Conversations in Vermont, 1969; Keep Busy, 1975; Home Improvements, 1985; Movig Pictures, 1994 o San Yu, 2000 ) con proyectos fotográficos, muchas veces ejecutados para costear los primeros.

Sin embargo, la fotografía de Frank también se ve beneficiada en la medida en que gana matices gracias a la adquisición de alguna de las dimensiones del cine.
El montaje y la palabra se incorporan a la fotografía como fruto de ese diálogo entre ambas medios de expresión.

Su obra fotográfica sigue teniendo, por lo tanto, un importante papel en su vida.
De hecho, ha sido galardonada con importantes premios, como el Erich Solomon ( 1985 ) o el Cornell Capa Award (1999).
Al mismo tiempo, ha sido mostrada en museos de todo el mundo.

Actualmente, Robert Frank vive a medio camino entre Mabou y Nueva York.
Entre la tranquilidad de Canadá y los rigores ( y alicientes ) de los EEUU.

Comentario: Rafael Moyano 

martes, 22 de enero de 2013

DE ACUERDO A LA GRAN CANTIDAD DE PERSONAS QUE QUEDARON FUERA DE LA INSCRIPCIÓN PARA ESTE CURSO, DEBIDO A LA GRAN AFLUENCIA DE PÚBLICO, LO CUAL LA ESCUELA AGRADECE EN DEMASÍA, ES QUE COMUNICAMOS QUE HEMOS HABILITADO NUEVOS HORARIOS, LOS CUALES SE COMPAGINARÁN DE ACUERDO A LAS NECESIDADES DE LOS INTERESADOS.
SE CREARÁN TRES GRUPOS MAS LOS CUALES SE DISTRIBUIRÁN EN HORARIOS A CONVENIR.
POR FAVOR, ENVIAR MAIL A:
photoangelpescara@hotmail.com
apescara@angelpescaraphoto.com
angelpescara@gmail.com

EN EL MENCIONADO MAIL., POR FAVOR PONER NOMBRE, EDAD Y HORARIO QUE LE GUSTARÍA COGER EL CURSO.
SE REALIZARÁ UNA AGRUPACIÓN DE ACUERDO A LOS HORARIOS COINCIDENTES.

DESDE YA MUCHÍSIMAS GRACIAS POR LA GRAN AFLUENCIA DE PÚBLICO, TODOS TIENEN CABIDA EN LA ESCUELA ECUATORIANA DE FOTOGRAFÍA CREATIVA.

MUCHÍSIMAS GRACIAS.










































ROBERT DOISNEAU

Durante su larga carrera, el fotógrafo Robert Doisneau documentado el pueblo francés. Su cámara buscó el surrealista en la vida cotidiana, la yuxtaposición divertida, los faibles de la naturaleza humana, todos capturados por un artista que se quedó prendado de sus súbditos. Robert Doisneau (1912-1994) nació en Gentilly, Francia. Él estudió litografía, pero pronto volvió a la fotografía. Él trabajó para Renault como fotógrafo industrial y publicitario hasta 1939.Durante la guerra trabajó para la resistencia a la falsificación de documentos. En 1948, comenzó a trabajar para la revista Vogue francesa, pero su corazón estaba en el fotoperiodismo, y las calles de París, a donde regresó en 1951. Doisneau ha sido objeto de grandes retrospectivas en la Biblioteca Nacional de París, el Instituto de Arte de Chicago, y el George Eastman House en Rochester, NY. Sus fotografías han sido ampliamente reconocidas y queridas en la historia de la fotografía.